miércoles, 5 de octubre de 2011

Una del montón (otro cogote más)


Eras tan perfecta... Y besabas muy bien.

Pero ahora no recuerdo casi tus besos y no eres muy perfecta ya, no...

Me hiciste comprobar que no eras tan etérea, que podías joder al personal como la que más, y que lo hacías de forma vulgar, como cualquier hijo de vecino.

Hasta te equivocas y culpas a otros igual que hacen muchas veces los mortales. O te dejas ningunear cuando te roban la voluntad y personalidad como si fuera de quita y pon.

No digo que no seas especial, ¿eh? Estoy firmemente convencida de que lo eres... Creo. Pero no ahora, ni antes, y has logrado que no merezca la pena averiguar si lo serás más adelante.

Y en el fondo creo que es hasta triste...

domingo, 24 de julio de 2011

'Todas las canciones hablan de ti de mi'




Escuchar una canción hasta desgastarla.

Hasta reinventar su coreografía mil veces,
extenuar el sentido de su letra,
robarle cada gramo de importancia
y dejarle tantas fuerzas
como las de un recuerdo en una mente con alzheimer...


Hasta que sea lo que nunca fue, solo música.



domingo, 17 de julio de 2011

Chin, chin


Un brindis, si, un brindis. O los que surjan.

Un brindis… un brindis por ti.

Un brindis por estar de nuevo frente a una pared, preguntándome que hubiera pasado si…

Un brindis por cada uno de esos continuos ‘ysi, ysi, ysi’, cuya reminiscencia duele más que cualquier golpe contra ese muro.

Un brindis porque el tiempo es sabio, pero demasiado lento.

Un brindis porque el tiempo es sabio, pero yo no, y no aprendo a ser más valiente y menos orgullosa; porque no consigo recordar que la dignidad y la cabezonería no son lo mismo; porque para cuando lo hago, ya es tarde. Y todo vuelve a pertenecer al pasado y se convierte en otro ‘ysi’ que agregar a la lista. Otro brindis más, entonces.

Un brindis por ese efímero momento en el que creo haber aprendido la lección… y no, solo estoy repitiendo curso. Otra vez.

Y ahora un brindis por cada día que trato de no pensar en ti sin lograrlo. “Camarero, ¡otras tres botellas de lo mismo!

lunes, 21 de marzo de 2011

Primavera



“¿Qué le sirvo hoy?”


“Hmmm… tengo ganas de amor… si, de un poco de amor, por favor. Pero que sea fácil y bonito”

“No tenemos nada de eso. Lo sentimos mucho pero, que merezca la pena, nunca hay nada tan sencillo”


“Oh, ya… vale, en ese caso no quiero nada… gracias de todos modos. Adiós”

“Adiós”

sábado, 19 de febrero de 2011




Siempre con las astas listas. La cabeza gacha, el cuello tenso, las piernas medio flexionadas y una pezuña removiendo la tierra con rápidas pasadas. Nunca disfrute de la violencia, pero si se trataba de protegerme, no escatimaba en fuerza. Acompañaba la posición de defensa con fuertes resoples de nariz y dos ojos mirando al frente desde abajo. No perdía ojo de un solo detalle, y podía pasar tanto tiempo sin que cambiara de postura. Completamente preparada para embestir en cuanto alguien pretendiera cruzar los alrededores...


La primera vez que nos vimos sonreímos de soslayo, no sé quién primero, y te colocaste junto a mí, haciéndome llegar tu perfume. Lo advertí y recordé para siempre desde la primera olisqueada. Pero sin perder la posición ni un instante, por supuesto. Tú te entretuviste entonces recorriendo mi lomo con encantadoras caricias, riéndote tan cerca de mi oído que las carcajadas vibraban en mi rostro, y rozando mi hocico con suavidad y calma, toda la calma que yo necesitaba. En esos momentos, podía reclinar el morro hacia ti, relajar mi cuello, e incluso detener mi pezuña y dejar de levantar polvo. Aunque eso no cambiaba nada. Nadie tenía permiso para acercarse, ni mostrar intención alguna de hacerlo.



viernes, 3 de diciembre de 2010

Proceso de Seleccion



Dos candidatas, ambas con su currículum. Simplificando, un 50% de posibilidades para cada una.

Pero sonreías sabiendo que no se mantendría así.

Tenías asumido que eras la mejor para el puesto. Nunca supe si me delató algún gesto o si escuchaste ciertas conversaciones privadas. Pero más allá de los nervios por la selección o de lo que pudiera imponerte el enfrentar un nuevo proyecto, intuías que estaba todo hecho.
Y motivos no te faltaban.

Tenías buena apariencia, la mejor con la que me hubiera encontrado nunca; tu personalidad podía resultar algo extravagante, pero nada que debiera preocupar si se tenía en cuenta tu buen carácter, tu lealtad, tu encanto único, tu buen humor...; y en el trato con la gente te resolvías cordial y educada, pero comedida. Apareciste cargada de buenas referencias y cartas de recomendación, y eso sin contar con la larga experiencia demostrable que respaldaba tu valía, tu forma de enfrentar los problemas y tu total entrega siempre.

martes, 23 de noviembre de 2010

Yo no te espero


Llegará el día en que el mundo considere cuentos y simples historietas a La Iglesia y todo lo que rodea a esa religión, del mismo modo que ocurre ahora con la mitología griega... Y es posible que, llegado el momento, hagan una serie de una ex monja guerrera reformada. Será una serie épica, con una heroína diferente, dedicada a luchar contra las injusticias de la iglesia y sus malvados y crueles líderes, en un intento por redimir su pasado como hermana clarisa.

Pero hasta ese día, seguiremos soportando a la auto declarada eminencia, como si fuera algo serio y con razones para tener el poder del que disfrutan. No tiene lógica que se permita todo lo que se le concede...

Hablamos de una institución que se dedica a oponerse y luchar contra la pobreza amasando una de la más obscenas e inmensas fortunas del planeta (igual no entendimos bien su mensaje y no se oponen a la pobreza, sino, solo “a su pobreza”)...

viernes, 29 de octubre de 2010

Buzón de Voces



"Ey, te echo de menos. He tenido un día... bueno, una semana horrible; sería genial verte luego un ratito. Un beso..."

- Mensaje recibido el viernes trece a las tres horas y diez minutos en el contestador automático de las palabras que no vamos a dejar salir.
.

martes, 24 de agosto de 2010

"Mu mu"*



Es bonito, gracioso, casi infantil.
Y tan torpe...
Creo que me gusta. ¿Repetimos? Sera poco a poco... sera muy divertido.

"Me gusta como queda tu sonrisa pegada a la mia,
¿y a ti?"


viernes, 13 de agosto de 2010




Pensé que cuando las sirenas se quedaran afónicas, dejaría de navegar desesperada hacia tu arrecife de rocas puntiagudas. Di por supuesto que al fundirse las bombillas del cartel de luces de neón que me llevaba hacia ti, buscaría nuevos destellos. Imaginé que si algún espabilado robaba las baldosas amarillas y tu eterno conserje no las reponía veloz, como acostumbraba, me buscaría otro camino que recorrer dando saltitos.

Pero mi intuición fallo estrepitosamente.

Ya me he tropezado con los agujeros dejados por las baldosas; las luces me deslumbraron y ahora no distingo más formas y colores que los grabados a fuego en mi retina; y hace tiempo ya que me convertí en astillas al chocar contra las rocas. Pero no fue suficiente para cambiar el rumbo. Necesité torcerme un tobillo, quedarme a oscuras y sola, y hundirme en el mar como un peso muerto, para entender que no existía ese destino. Que las sirenas, las luces o yo, nos habíamos marcado una meta muy bonita pero ficticia.

Ahora busco un nuevo viaje, sin pensar en más destinos. Solo quiero fábulas, aventuras y caminos que me saquen ya de aquí, con rumbo fijo a ninguna parte. Al menos por ahora.


En coordenadas desconocidas




Tan lejos que los miedos se cansen de perseguirme; tanto tiempo que el temor a volver se pierda entre cientos de días...

Nunca me imaginé huyendo de aquí...
Nunca sospeché que necesitaría huir de ti...


jueves, 8 de julio de 2010




Me agarro del brazo de la noche y salimos a la calle. Ella apaga cuidadosa el sol y el intenso calor; yo me encargo de distinguir una nueva luz y de encender un fuego muy distinto al diurno. Con mi sonrisa y ese candor comenzando a invadir mi sangre, damos por inaugurada la otra mitad del “día”. Tan antagónica, tan dulce y breve.

Suelto a la noche, permitiéndonos a ambas perdernos dentro de ella; yo copa en mano, ella entrando y saliendo de miles de bares, calles, fiestas y personas.

Con el primer trago (apenas un sorbo), todo se vuelve cálido y divertido. Varios perfumes despiertan a mi olfato y uno de ellos, dulzón y suave, destaca llamando mi atención. Lo busco a ciegas, moviéndome cómodamente entre gente borrosa e indefinida. Termino frente a una interesante belleza que se ríe conmigo. No le importa lo que bebo, ni porque sonrió, ni siquiera el que solo a la noche le permita ser mi compañera constante. Unicamente quiere bailar y yo, de repente, también. Me deslizo hasta la pista de baile, sabiendo que me seguirá.

jueves, 24 de junio de 2010

De repente... Le Odnum



El mundo al revés llegó de golpe una mañana. Me desperté y ahí estaba: tan idéntico al auténtico que costaba descubrirlo.

Seguía habiendo polis y cacos (pero tenías que pararte a apreciar quién perseguía a quién), profes y alumnos (atendiendo y enseñando respectivamente), hijos y padres (resultaba ridículo ver a un adulto pulgar en boca y arropado en el carrito), etc. Todo igual, aunque diferente. Yo acababa de despertarme y, entre bostezos, esos pequeños detalles se escaparon a mis atorados sentidos.


Por eso cuando tus labios se plantaron sobre los de ella en lugar de en los míos, fuiste una doble ayuda: lograste espabilarme del todo y a la vez me serviste de aviso para descubrir que el mundo se había dado la vuelta.


Y aunque agradezco tu caballeroso gesto, de haber sabido lo que me depararía esa mañana, aún hoy seguiría entre las sábanas, negándome a salir.
..